
Cartel del Cruïlla’25: 15 años celebrando la buena música
04/04/2025El pasado 3 de abril, Rufus T. Firefly llevó su directo a la Sala Wolf de Barcelona con un formato tan inusual como hipnótico. Presentando su nuevo álbum, Las Cosas Buenas, la banda madrileña optó por una experiencia de sonido inmersivo donde el público escuchaba el concierto a través de auriculares inalámbricos. La disposición del espacio rompía con el concepto clásico de escenario y platea: la banda se ubicó en el centro de la sala, mientras el público podía elegir entre sentarse en el suelo sobre cojines o permanecer de pie. Desde el inicio, la sensación de estar en un entorno controlado pero a la vez completamente libre marcó la tónica de la noche.
El concierto arrancó con Coro del Amanecer, abriendo paso a un repertorio que equilibró la calidez de sus nuevas composiciones con el peso de su legado sonoro. Temas como Camina a través del fuego, Premios de la música o Reverso fueron dibujando un paisaje sonoro que la banda supo manejar con precisión. Uno de los momentos más especiales llegó con Triángulo de amor bizarro, una versión que captó la atención del público por su emotividad y dinamismo. Le siguieron La plaza, Canta por mí y Trueno azul, donde el grupo desplegó su característico juego de atmósferas envolventes y crescendos emocionales. El tramo final del concierto, con El principio, Lumbre y Todas las cosas buenas, dejó claro que esta gira no solo celebra un nuevo disco, sino también una evolución en la forma de conectar con el público.
Uno de los aspectos más fascinantes de la noche fue la calidad del sonido. Gracias a los auriculares inalámbricos, cada asistente pudo percibir con nitidez cada matiz instrumental, sin interferencias externas. La inmersión era total: los teclados etéreos, las guitarras cristalinas y la percusión precisa se fundían en un equilibrio perfecto. A nivel visual, el ambiente íntimo y la iluminación tenue, combinada con el brillo verde de los auriculares, añadieron un componente casi cinematográfico a la experiencia. No había distracciones ni ruido ambiente, solo la conexión directa entre la música y cada oyente.
Rufus T. Firefly, formada en 2006, ha evolucionado desde sus inicios en el rock indie hacia una amalgama de estilos que incluyen psicodelia, soul y R&B. Su discografía abarca álbumes como My Synthetic Heart (2008), La historia secreta de nuestra obsolescencia programada (2011), Ø2 (2012), Grunge (2013), Nueve (2014), Magnolia (2017), Loto (2018) y El largo mañana (2021). Con Las Cosas Buenas, la banda refuerza su identidad sonora apostando por una producción más orgánica y un enfoque narrativo que conecta con su audiencia de una manera aún más personal.
Esta presentación reafirma la capacidad de Rufus T. Firefly para innovar y ofrecer experiencias únicas en vivo, consolidando su posición como una de las bandas más creativas y respetadas del panorama musical español. Para los asistentes, no fue simplemente un concierto, sino un viaje sensorial donde el sonido, la luz y el espacio jugaron un papel igual de importante que la propia música. Para la banda, una muestra más de su capacidad para reinventarse sin perder su esencia.