
Festival Cruïlla celebra 10 años con un cartelazo
23/04/2019
Mark Knopfler se despide de Barcelona
28/04/2019
El pasado viernes estuvimos en el concierto de Battle Beast, la banda de power metal de Helsinki que está arrasando con su gira europea llegaba a Razzmatazz 2.
Llegamos sobre las 20:10, 5 minutos antes de que comenzaran a tocar Airon, el grupo telonero que acompañaban a los finlandeses y que definen su estilo como “Modern Melodic Metal”. Esta banda formada en 2011 por estudiantes del instituto de música Sibelius de Helsinki, daban su primera gran gira de la mano de Battle Beast. Aunque no tuvieron la sala completamente llena, dieron una hora exacta de show, en la que tocaron 10 temas, entre ellos, At the Break of Dawn, canción en la que colaboran con Elize Ryd (vocalista de Amaranthe), que fue con el que finalizaron.
Al finalizar, 15 minutos mediaron entre un grupo y otro. Mientras, iban entrando los últimos rezagados. Entre el público se podían ver camisetas de Metallica, Iron Maiden o Blind Guardian, entre muchas otras (también de los propios finlandeses), pues sería precisamente una mezcla de estos tres grupos lo que podría caracterizar o definir el estilo musical de Battle Beast: la contundencia y el metal de Metallica, las melodías y armonías típicas de un grupo como Blind Guardian y la majestuosidad de una voz como la de Bruce Dickinson.
A las 21:30 daba inicio el concierto del grupo que todos habían venido a ver. Fue empezar a corear el nombre del grupo cuando justo saltaron al escenario. En ese momento, empezó un concierto de aproximadamente 2 horas en el que Battle Beast se dejó el alma y los 6 integrantes lo dieron todo, pero la que brillaba con luz propia era Noora Louhimo. Con unos agudos que recordaban a los mejores cantantes de rock y metal de los 80, la que desde 2012 es vocalista de la banda dejó boquiabiertos a todos y cada uno de los asistentes. Ningún tema se resistía para que su voz cautivara a todos, con temas como King For A Day, Eden o Black Ninja, con el que salió con un mazo, para más espectacularidad del concierto.
El vestuario de ella no fue lo único que impactaba. El gran sonido que demostraron, junto a un increíble juego de luces acompañaron la grandeza con la que sonaron los diferentes hits del grupo. Además, justo a la mitad del espectáculo, sacaron un teclado eléctrico con unos pads con luces incorporados que dieron todavía más juego y musicalidad. Todo un show. Nos quedamos con una gran euforia y con una clara idea al final del concierto. Hacen falta más mujeres sobre los escenarios, pero, sobre todo, en el power metal, como Noora Louhimo.