73.000 almas convocadas y cuatro días de julio donde Barcelona dejó de ser del todo Barcelona para transformarse en una maquinaria colectiva que devora nostalgia y abraza la vanguardia con la misma soltura.
Amb 32.000 assistents i una 12a edició marcada per la comoditat i el descobriment, el Festival Vida es consolida com un oasi musical a escala humana rodejat de bosc.
Tres días, seis escenarios y más de 150.000 personas: así vivimos la 33ª edición del festival que convierte Barcelona en la capital mundial de la música electrónica.
El rock incendiario de Molotov y el flow histórico de Mala Rodríguez se alían el 13 de julio en Razzmatazz para firmar el doble cartel más explosivo del verano en Barcelona.