73.000 almas convocadas y cuatro días de julio donde Barcelona dejó de ser del todo Barcelona para transformarse en una maquinaria colectiva que devora nostalgia y abraza la vanguardia con la misma soltura.
Tres días, seis escenarios y más de 150.000 personas: así vivimos la 33ª edición del festival que convierte Barcelona en la capital mundial de la música electrónica.
Los hermanos D'Addario vuelven a Barcelona con su sexto disco, un nuevo hallazgo vintage grabado en su propio estudio de Nueva York junto a dos nuevos músicos de directo.
Tras retirarse de su carrera en solitario, Rayden regresa junto a Mediyama y Skiz Siete al frente de un nuevo grupo que mezcla rap, electrónica, pop y rock con espíritu libre y sin solemnidad.